Estoy la mar de contenta por poder enseñarte el Candy Bar otoñal que preparé para la boda de Mari y Ramón hace unas semanas. Ellos tenían claro que querían una zona dulce con sabor a otoño y que los colores debían ser cálidos y acogedores.
Nuestro candy bar para unos novios de otoño
El naranja es el color favorito de Mari, una novia que se atrevió a lucirlo en sus zapatos y su ramo. Así que sin duda, tenía que ser una de las tonalidades presentes en el candy, junto con ocres, pardos y verdes, con el fin de crear la misma sensación que cuando nos adentramos en un bosque de pinos y robles. Las letras en mayúsculas con las iniciales de los novios, M & R, se llevaron toda la atención en la mesa. Tampoco puedo olvidarme de las preciosas gerberas naranjas que pusieron la nota de color y pasión al Candy Bar. Las letras de cartón son de Self Packaging y las puedes pintar a tu gusto, yo utilicé una pintura acrílica color mandarina.
En la mesa combiné una mantelería color tabaco con un camino de arpillera y utilicé distintos elementos decorativos como cajas antiguas envejecidas de Cajas de Madera, candelabros dorados, rodajas de madera para crear alturas, un juego de café, un libro de madera recuerdo de los novios… En la parte inferior había una caja de madera con frutos otoñales y un capazo con plantas verdes para dar continuidad a la mesa. En los frutos de temporada también encontramos aliados para nuestras decoraciones; yo me decanté por granadas, calabazas, piñas, nueces, avellanas y, ¡cómo no!… castañas, las reinas del otoño.
Las gominolas, las protagonistas del Candy Bar
Pero las protagonistas indiscutibles de un Candy Bar son las gominolas; ya que se trata de colocar un rinconcito bonito para que los invitados puedan picar algo durante el baile. Así que recuerda que los colores de la chuches son fundamentales y ayudan a crear armonía con el estilo escogido. El cofre de madera con monedas de chocolate arrasó entre los más peques y tampoco quedó nada de los conguitos, las botellitas de coca-cola, los regalices, las piruletas naranjas ó los tanzanitos de chocolate. Siempre aconsejo tener cuidado con las cantidades, yo soy de las primeras que me emociono comprando gominolas, pero tienes que intentar hacer el cálculo como para la mitad del total de tus invitados. Y para seguir endulzando este momento, te cuento que Cristina de Tarteka hizo unos macarons de ganache de chocolate negro con naranja y pincelada dorada que fueron un éxito. También le pedí que preparara un cupcake de bizcocho de crema de chocolate con toque de color melocotón, a modo decorativo. Como verás en las fotos, el ciervo no se separó ni un momento de estos dulces, para eso era el guardián del Candy Bar otoñal.
¿Te animas a probar para preparar tu candy bar?
Aprovecho para desear a Mari y Ramón, una pareja llena de ternura e ilusión, toda la felicidad del mundo. Nunca olvidaré vuestro precioso baile que hizo a muchos soltar lagrimitas de alegría, al veros tan felices.
¡Feliz semana bereziamigos y besitos mil!



6 comentarios en «Candy Bar otoñal»
Lorena, tu gusto y sensibilidad marcan la diferencia. Otorgas a todo lo que haces un valor añadido que marca la diferencia. Sin duda eres la gran elección capaz de convertir en eternidad el recuerdo de un instante. Eres una gran profesional! Gracias
Muchísimas gracias Carmen, me has emocionado con tu mensaje. Veo además que ya sientes el feeling #berezi jeje.. Me guardo tus palabras en el cajón de los recuerdos bonitos, ¡un besito y gracias de nuevo!